El orgullo de Virginia Woolf
No tenemos calle,
tenemos mucho cuarto.
Como decía Emily Dickinson: «Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro».
Se habla mucho de tener calle, pero poco de tener cuarto. De encerrarte durante horas para habitar otros mundos sin salir de la habitación. Y es que, mientras la calle es el lugar de la exposición, el cuarto es el sitio reservado para la identidad, la reflexión, la creación... Un lugar donde puedes ser sin la mirada del otro; un espacio de autoconocimiento y calma.
Si tienes cuarto, se te nota. Y si estás aquí es que tienes cuarto. Por eso, conoces la importancia de seguir llenando de historias los cuartos.
No te detengas. Te cuido en el proceso, desde mi propio espacio.
¡Hola, soy Sara!
Correctora, redactora y el motor detrás de Cuarto y Calma. Además de mimar y analizar tus manuscritos, coordino a otros perfiles técnicos y creativos para ofrecerte una solución editorial completa sin que tengas que buscar a nadie más (lo de los cuidados iba en serio).
Un pequeño apunte: valoro la creación y respeto sus tiempos, por eso en Cuarto y calma solo trabajo con proyectos 100 % escritos por humanos.
¿Vas a autopublicar y buscas servicios editoriales? ¿Quieres enviar tu manuscrito a sellos o agencias y necesitas un informe de lectura profesional? ¡Vamos a por ello!
Si necesitas apoyo externo que se adapte a tus tiempos y a tu presupuesto, y que esté ejecutado con la mayor calidad y calidez, ¡te damos la bienvenida a nuestro cuarto!